Cuando otros nos cumplen los sueños…
Como buena tejedora siempre tengo en mente conocer alguna casa de lanas.
No importa que ese local quede del otro lado del mundo. La ilusión forma parte de ese viaje que podría llevarnos hasta allá. Y todos sabemos que la ilusión nunca se pierde…

 

 

Y dentro de esas ilusiones…

mi sueño era conocer el local de lanas de Stephen & Penelope, en Amsterdam, Holanda.

Como no siempre uno puede trasladarse cuando quiere a destinos lejanos, bien vale aprovechar el viaje del marido para que vaya como emisario de nuestros antojos. Después de todo ellos saben, después que nuestros padres claro, lo que nos gusta y en qué perdemos el tiempo…en tejer, coser, bordar. En navegar por la web infinitas horas mirando puntos, colores, diseños. 

Stephen & Penelope Amsterdam, Holanda

Luego…

de averiguarle la dirección exacta, y el horario de atención, escuché las palabras mágicas «Sandra, mañana tenemos el día libre, necesitas que busque algo'» Ay ay ay … seguro, «necesito lana», como si fuere la última gaseosa del desierto! y como si no tuviera suficientes ovillos en el taller!

No importa, con la calma que logré conseguir, pasé los datos correspondientes, y allá fueron mi marido y su primo hasta el local. Ambos conocen mis gustos, y al llegar empezaron a bombardearme con fotos del local, que acá les comparto.

 

Stephen & Penelope

no resultó ser un pequeño local comercial como yo me lo imaginaba, sino un importante local de lanas con variedades provenientes de Alemania, Francia, Perú.

Por suerte en el lugar marido y primo fueron atendidos por Enrique, de Chile, a quien le dieron el teléfono celular para que se comunique directamente conmigo. Ese día yo estaba en el trabajo, ya que la diferencia horaria hacía que nos comunicáramos en raros momentos, y tenía que hacer un esfuerzo para que nadie supiera que desde Buenos Aires mis palabras estaban destinadas a Enrique para elegir los tipos de lana que quería, los colores, y seleccionar entre los libros que me recomendaba.

Cuando otros nos cumple los sueños

Cuando llegó el momento de elegir las agujas…

les dije que no compraran ninguna, porque al haber aprendido a tejer en Argentina usamos agujas largas, que no abundan en muchos lugares, y no quería equivocarme.

Entonces preferí elegir una lana francesa y otra alemana, finas para tejer los chales, bufandas y diseños de Stephen West , que usa lana para medias, más bien fina, ya sea puesta simple o doble. 

Entre los libros…

elegí el último de Stephen «West Knits Best Knits Number 2 Sweaters» y uno que me recomendó Enrique de la «maestra» del brioche Nancy Marchand, » Leafy Brioche».

 

Hace unos años mi hija cumplió mi sueño de poder tejer lana shetland auténtica. La compró en Escocia, en Edimburgo, en un local al que llegué buscando por la web después que me diera la dirección del lugar donde se alojaba. No tuvo que caminar más de 4 cuadras para encontrarlo. Y así se fueron sucediendo lugares, y deseos cumplidos a través de generosos espíritus que entendieron mi amor por las manualidades. 

Cuando otros nos cumplen los sueños…

podemos disfrutar casi como si hubiéramos estado allí. Si bien no sería lo mismo, tiene una gran ventaja: que uno va degustando los lugares que quisiera conocer a través de la vivencia que otro hizo para nosotros, lo cual nos permite elegir un nuevo lugar para conocer y degustar. 

Voy a pensar cual…

 

B I C H A 

♥♥♥

⇒ Si quieres tutoriales de puntos de tejido puedes seguir mi canal de YOU TUBE

♥♥♥

⇒ Si tienes ganas de leer, puedes seguir mi blog de REFLEXIONES

♥♥♥